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A la activista gambiana Jaha Dukureh la sometieron a la mutilación genital y la obligaron a casarse cuando era una ni?a. Jaha es Embajadora de Buena Voluntad de ONU Mujeres en ?frica y, junto con otras activistas de la región, tiene por misión acabar con la mutilación genital femenina.
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68 millones de ni?as sufrirán mutilación genital de aquí a 2030
Historias
Zanaty El-Sawy regresó a casa un día y le pidió a su esposa hablar sobre un asunto importante. En contra de la norma social de su región, Zanaty le dijo a su esposa que no quería someter a sus dos hijas a la mutilación genital femenina. Gracias a la formación y concienciación sobre esta práctica, muchas mujeres y ni?as como las hijas de Zanaty escapan de esta práctica. Puedes leer más historias.
200 millones de supervivientes de la mutilación genital femenina se alzan para acabar con esta práctica. Voces victoriosas que rompen con siglos de silencio, y la solidaridad transforma el dolor en un recuerdo lejano. Este es el mundo que sue?an estas mujeres, que lideran el movimiento para poner fin a la mutilación genital femenina.
“?Qué pasa con la ni?a a la que mutilaron? ?Quién apoya su sanación, su educación, su futuro?”, se pregunta la superviviente de mutilación genital femenina, Catherine Mootian de Kenya. Ahora ella es directora de AfyAfrica, una ONG que trabaja para acabar con esta práctica. Para ella, el da?o no termina cuando se mutila a las mujeres y ni?as. Para muchas supervivientes, la lucha por la justicia y la protección apenas comienza ahí.
“Mi madre se dedicaba a realizar mutilaciones. Para mi familia, la práctica era algo habitual, entonces yo creía que era normal. Un día, mutiló a varias ni?as y jovencitas y una de ellas se desangró hasta morir”, dice Siaka Traoré, cuya madre practicaba este tipo de mutilaciones. Traoré creció creyendo que solo era un rito de transición normal en la vida de las ni?as en Malí; hasta ese día. Ahora es un activista que impulsa campa?as para erradicar esta práctica.
"Una parte de mí" es una campa?a cinematográfica que llama a la esperanza a través de tres sobrevivientes a la mutilación genital femenina con el objetivo de difundir la conciencia para ponerle fin. Filmada como una película de moda en el desierto de la región de Afar, Etiopía, nos presenta a Zahra, Abida y Khadija, unas mujeres fuertes que muestran esperanza en las futuras generaciones.
Priscilla Nanagiro, sobreviviente y antigua practicante de la mutilación genital femenina y actual defensora de la eliminación de esta práctica en su comunidad, se encuentra entre las y los 60 activistas comunitarias/os que trabajan en un programa de ONU Mujeres apoyado por la de la UE y las Naciones Unidas.